domingo. 26.05.2024
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Fotografía de Todd Anthony

En el año 2015, las Cholitas Escaladoras hicieron historia al convertirse en las primeras mujeres indígenas (de la etnia aymara) en ascender uno de los picos glaciares de Bolivia que supera los 6.000 metros, el Huayna Potosí. Ahora, tienen la intención de escribir otro capítulo en la historia al conquistar la cima del pico más alto del mundo: Chomolungma, como se conoce en tibetano, Sagarmatha, en nepalí, o Everest, como se conoce en occidente.

En esta ocasión, las integrantes del grupo no estarán solas, ya que formarán equipo con alpinistas nepalíes que las guiarán durante la expedición. Posteriormente, todo este mismo equipo se desplazará para escalar el Illimani, una de las cumbres más emblemáticas de Bolivia, bajo la dirección del grupo de las Cholitas Escaladoras.

El propósito va más allá de simplemente escalar montañas; buscan establecer una comunidad de mujeres alpinistas que conecte a Bolivia y Nepal, dando voz a las comunidades indígenas en el ámbito del alpinismo y desafiando las convenciones existentes en este deporte. Aspiran a convertir esta experiencia en una oportunidad para construir solidaridad, fortaleza y compartir conocimientos entre los sistemas de conocimiento indígena de diversas partes del mundo.

Los permisos para escalar el Everest parten desde los 15.000 euros por persona, más los gastos intrínsecos de logística, alojamiento, manutención... por ello han abierto una campaña de crowdfunding y poder financiarse tan costoso viaje.

 

Desde los Andes hasta los Himalayas, el equipo está compuesto por mujeres que han crecido en las montañas, las cuales consideran su hogar. Su aspiración de conquistar el Everest surge del amor por las montañas, la Tierra y la escalada. No obstante, no desean ser solo otro equipo que alcanza la cima del pico más alto del mundo:

Durante su travesía desde el Illimani hasta el Everest, la expedición busca iniciar y fomentar reflexiones transnacionales sobre las problemáticas más apremiantes que enfrenta el mundo. Estos temas afectan de manera más intensa a las comunidades de alta montaña: el deshielo y la desaparición de glaciares, el borrado de la historia indígena, de la tierra y de los ecosistemas.

Hasta el momento, solo dos bolivianos han alcanzado la cumbre del Everest. Las Cholitas Escaladoras se proponen ser el primer grupo de mujeres indígenas bolivianas en lograrlo, y también serán una de las pocas mujeres en la historia de 70 años de ascensos. Además, este será el primer equipo nepalí conocido en escalar el Illimani.

 

En su travesía, el equipo conformado por las Cholitas Escaladoras ha desempeñado un papel fundamental durante muchos años, brindando apoyo a equipos de montañeros, mayormente occidentales, en la conquista de las montañas que consideran su hogar. Sin embargo, sus roles como porteadoras y cocineras los limitaban a los campos base. Convencidas de que también merecían la oportunidad de escalar montañas, decidieron desafiar las expectativas.

En 2015, al emprender la ascensión del Huayna Potosí, una montaña de 6.088 metros de altura, se encontraron con resistencia por parte de alpinistas masculinos y guías preocupados por la posibilidad de que la presencia de mujeres indígenas en la cima pusiera en peligro su labor. A pesar de los obstáculos y los argumentos infundados en su contra, como la supuesta peligrosidad de las faldas tradicionales que llevaban, lograron escalar su primer ‘nevado’ a finales de 2015. En 2019, con el respaldo de guías argentinos, alcanzaron la cumbre del Aconcagua, el pico más alto de Sudamérica.

En este reportaje te contamos una ascensión muy especial y todo lo que hay detrás de estas grandes escaladoras:

Esta expedición representa solo el inicio de su viaje. Igualmente buscarán construir comunidades y obtener apoyo, extendiendo las ondas de su proyecto a través de continentes y a lo largo del tiempo. Su propósito va más allá de demostrar la importancia de la representación en actividades al aire libre; también aspiran a llamar la atención sobre las crisis medioambientales y sociales urgentes que enfrentan las regiones montañosas del mundo.

El grupo está compuesto por alpinistas, madres, maestras y porteadoras, unidas por su amor por las montañas y su determinación para superar las adversidades. Las Cholitas Escaladoras son mujeres indígenas aymaras que no cesan en su empeño de escalar montañas, conectando a pesar de las dificultades.

Las integrantes del equipo incluyen a Elena Quispe, también conocida como Ely de las Montañas, quien ha estado escalando cumbres nevadas de Bolivia desde 2015 junto a sus amigas y familiares. Julia Quispe, la hermana mayor de Elena, es otra ávida escaladora, guía de alta montaña y madre de dos hijos que han destacado en competiciones de maratón.

El resto de las Cholitas Escaladoras que participarán en este viaje se confirmarán en los próximos meses. Además, se encuentran en conversaciones con las alpinistas nepalíes con las que formarán el equipo que guiará a las Cholitas Escaladoras en el Everest antes de viajar juntas a Bolivia.

El equipo de apoyo, integrado por coordinadores, responsables de comunicación, periodistas y documentalistas, trabaja entre bastidores para respaldar la misión del proyecto. Entre ellos se encuentran Laura Barriga Dávalos, fotógrafa y artista visual de Sucre, Bolivia; Anusha Khanal, miembro del equipo Herne Katha en Katmandú, Nepal; Benjamin Swift, escritor, cineasta y productor de podcasts de Colorado, EE. UU., quien también está administrando la recaudación de fondos para este proyecto.

Así que ya sabes, si quieres colaborar en la recaudación de fondos a través del crowdfunding que ya tienen en marcha, puedes hacerlo a través de este link desde una mínima aportación de 5$.

 

Un pequeño esfuerzo para una gran causa.

Las Cholitas Escaladoras buscan subir el Everest y tú puedes hacerlo posible