Madrid, 1989. Quiero ser escritora. Escribo. Escribo sin parar. Para ganarme la vida, trabajo como redactora, correctora y lectora editorial en calidad de profesional autónoma. Y, entre medias, me aventuro en las montañas todo lo que puedo. Eso sí, detesto la grandilocuencia de la épica asociada al montañismo, al alpinismo y a la escalada. Lo que yo intento es practicar un alpinismo menor.