No compres esta chaqueta: Crítica al Black Friday

Este modelo de ofertas, a pesar del explosivo crecimiento, beneficia básicamente a las grandes compañías, oligopolios del descuento, horarios ininterrumpidos y sueldos precarios.

jacket1

separacion

Hace 3 años, cuando en España los periodos de rebajas dejaron de estar regulados por Ley, importamos de Estados Unidos otra moda más, el Black Friday.

El Black Friday está íntimamente ligado en EEUU al Día de Acción de Gracias. Hay explicaciones diferentes para su nombre: en los años 50 empezó a hablarse del "viernes negro" en el que todo el mundo se ponía enfermo para no ir a trabajar (y así hacer puente), en los años 60 la policía de Filadelfia se refería al día en que las carreteras se colapsaban con la gente volviendo a sus casas tras Acción de Gracias... Lo que está claro es que el Black Friday marca el pistoletazo de salida de la temporada de compras navideñas, y para los comerciantes estadounidenses es el día en que los números rojos empiezan a tornarse negros gracias al superávit. 

Y es que en nuestro país y en muchos otros se han empeñado en introducirlo a golpe de martilleo constante de anuncios, supuestas gangas y ofertas desorbitadas.

Pero este modelo de ofertas, a pesar del explosivo crecimiento, beneficia básicamente a las grandes compañías, oligopolios del descuento, horarios ininterrumpidos y sueldos precarios. Además de ser un modelo de incentivos de compra a impulsos que desajusta los ciclos del pequeño comercio y zarandea sus posibilidades de subsistencia.

Es un modelo que se aleja del consumo consciente e informado y del objetivo esencial de conocer la trazabilidad del producto, porque las ofertas esconden todavía más si cabe, ante la idea de oportunidad única irresistible, sus impactos sociales y medioambientales. Tras los grandes descuentos se encuentra la encarnizada lucha por los precios y las promociones, guía que señala el camino de un modelo productivo globalizado donde la necesidad de reducir costes presiona hasta límites vergonzosos la mano de obra barata.

No compres esta chaqueta

jacket2

Por todo lo mencionado anteriormente, queremos hacernos eco de un anuncio que publicó en 2011 la marca de ropa deportiva Patagonia en el New York Times, donde pedía a los lectores que no compraran una de sus chaquetas.

En él se pueden leer frases como "el Black Friday y la cultura del consumismo que reflejan las rebajas pone en números rojos los recursos naturales que sostienen la vida." Y pone como ejemplo, una de sus prendas estrella, diciendo que "el coste medioambiental de cualquier prenda que se crea es asombroso, sólo para crear una unidad de esta chaqueta se requieren 135 litros de agua, lo suficiente para satisfacer las necesidades básicas diarias de 45 personas."

Se admite a debate que puede entrar en contradicción que una marca de ropa deportiva se anuncie para reducir sus ventas y así su impacto en el medio ambiente sea menor. Pero antes debemos saber que dicha marca nació en los años 50 por la iniciativa de un joven escalador con deseos de reutilizar material de escalada, que hasta la fecha eran de un simple uso. Desde entonces, esta empresa siempre ha mostrado una clara iniciativa por la conciencia medioambiental.

A mediados de los ochenta empezaron a donar el 1% de sus ventas anuales a ONGs conservacionistas. A ello le siguió la creación de sus propias campañas de concienciación, como el plan para desurbanizar el valle de Yosemite que impulsaron en 1988. En 1996 tomaron la decisión de que todas sus prendas de algodón se fabricaría exclusivamente con algodón orgánico. Además de incitar a la reflexión y la conversación, Patagonia ha puesto en marcha iniciativas tangibles como Worn Wear, destinada al reciclaje de sus prendas.

Lo que queremos indicar desde Sal&Roca es la necesidad de repensar acerca de estas "necesidades" que nos van inculcando desde sectores que lo único que buscan es el máximo beneficio, más allá de la mínima conciencia medioambiental y laboral. No todo vale.

Así pues nos fijamos y nos encantan iniciativas como las de esta empresa, en la que a pesar de tener sus propios objetivos comerciales, usan dichas iniciativas para intentar concienciar a sus compradores sobre un modelo de consumo sostenible.

 

"Queda mucho por hacer. No compres aquello que no necesites. Piénsalo dos veces antes de comprar algo."


 

Conéctate con Sal&Roca! Síguenos en Facebook, Twitter e Instagram

facebook twitter instagram google+