La importancia de focalizar la atención en el proceso y no en el resultado

Por Lucas Pascual | A través de la correcta focalización de la práctica deportiva se pueden trabajar tanto habilidades sociales, como afectivas, de manera muy efectiva... hecho poco visible hoy en día.

Tanto en el deporte como en la vida se pueden enfocar los triunfos (y las derrotas) de dos maneras diferentes. Una de ellas es la centrada exclusivamente en el éxito y en la consecución de un objetivo previamente determinado y, además, encontrar la satisfacción en el propio hecho de haber conseguido o no ese resultado esperado. Otra muy diferente es la de enfocar cada acción hacia el desarrollo del máximo potencial como deportista o persona, es decir, centrar el triunfo tanto en el esfuerzo como en la tarea y dejar que la consecución o no de la misma sea una consecuencia y no un objetivo.

Según Danish et al. (2004), el deporte puede enseñar valores positivos y habilidades sociales a los jóvenes y adolescentes que podrán ser utilizadas en futuras situaciones relacionadas, o no, con el deporte. Desafortunadamente, las metodologías actuales suelen entorpecer este aprendizaje. El hecho de que un deportista centre su satisfacción en el proceso de aprendizaje y no en el resultado, va a hacer que mantenga su motivación a niveles altos durante mucho más tiempo, además de mejorar los niveles de autoestima y confianza, reducir frustraciones y estrés, etc. Es importante tener objetivos a largo plazo, pero más importantes son los objetivos a corto plazo ya que van a permitir ir creando esos caminos necesarios para conseguir el éxito.

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Para ello, podemos contribuir transmitiendo a nuestros deportistas tres pautas imprescindibles que deben tener presentes a la hora de enfocar cualquier tarea o problemática, tanto en el ámbito deportivo como en el extradeportivo:

- REDEFINIR EL ÉXITO (“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa” M. Ghandi), es importante fijar el triunfo en los pequeños progresos, en la perseverancia y la constancia de querer mejorar.

- APRENDIZAJE CONSTANTE, transmitir a nuestros deportistas la importancia de mantener la firme predisposición de intentar mejorar cada día y trabajar para poder captar toda la información importante que nos pueda llegar, bien sea del entrenador, de los compañeros, de la familia o de los amigos. Mejorar nosotros como equipo (a todos los niveles) es mucho más importante que ser mejor que cualquier equipo.

- GESTIÓN POSITIVA DE LOS ERRORES, equivocarse es la mejor manera de aprender, es importante que creemos deportistas y al final personas sin miedo al fracaso, con ello estaremos potenciando, entre otras cosas, la creatividad, la confianza y el empoderamiento; factores importantísimos en el desarrollo personal de nuestros deportistas.

A través de la correcta focalización de la práctica deportiva se pueden trabajar tanto habilidades sociales, como afectivas, de manera muy efectiva (Hellison, 2003) y nosotros como entrenadores tenemos la increíble oportunidad de contribuir en el desarrollo personal de nuestros deportistas haciéndoles partícipes en la gestión de su propio aprendizaje y, sobre todo, de crear buenas experiencias en torno al deporte que les permitan complementar su formación tanto a niveles deportivos, como emocionales y mentales,reduciendo el estrés y aumentando sus niveles de confianza, autocontrol, autoestima y empoderamiento.

Referencias:

- Danish, S. J., Forneris, T., Hodge, K., & Heke, I. (2004). Enhancing youth development through sport. World Leisure, 3, 38-49.
– Hellison, D. (2003). Teaching responsibility through physical activity (2nd ed.). Champaign, IL: Human Kinetics.

Artículo de Lucas Pascual del Pobil Vidal para el portal de recursos MVP SPORT

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