Sistemas airbag en el esquí: lo que no te cuentan
Las mochilas con airbag llevan bastante tiempo con nosotros, por lo que podemos afirmar que se trata de un dispositivo totalmente afianzado y fiable como elemento de seguridad tanto para el esquí fuera de pista como para los practicantes de esquí de montaña. Por eso, podemos decir que su eficacia está más que demostrada.
Sin embargo, esto no significa que este dispositivo no tenga aspectos que debemos conocer, ya que pueden suponer limitaciones en su uso, restarle eficacia o, en el peor de los casos, hacer que sea totalmente inadecuado.
Para empezar, debemos recordar que existen distintos modelos de sistemas de airbag según el fabricante. No obstante, todos funcionan bajo el mismo principio: el inflado de una bolsa de aire que ayuda a mantenernos en la parte exterior de la avalancha. Este es el primer aspecto que analizaremos.
Bolsa o globo de aire
En la mayoría de los modelos actuales, las marcas han optado por la opción de un único globo de aire que se despliega en la parte superior de la mochila o chaleco. La razón es que los sistemas con dos globos laterales pueden hacer que la posición final del cuerpo sea horizontal, lo que provoca que la cabeza quede hacia abajo y, por lo tanto, enterrada en la nieve. En cambio, los sistemas con globo superior permiten una posición más erguida, facilitando que la cabeza quede fuera del manto de nieve.
Sistema de activación
Actualmente, existen dos tipos de sistemas de activación: el pirotécnico y el eléctrico.
- Pirotécnico: Requiere un cartucho de gas de un solo uso, que debe ser renovado o recargado después de cada activación.
- Eléctrico: Puede recargarse y reutilizarse varias veces, pero es más delicado y susceptible a golpes, bajas temperaturas o problemas de carga.
Uso
Para que el sistema sea efectivo al 100 %, es fundamental evitar el uso de correas o cualquier tipo de sujeción en las fijaciones o en las dragoneras de los bastones. Esto se debe a que, si el cuerpo está anclado a otro objeto, se contrarresta el impulso del airbag hacia la superficie, reduciendo su efectividad.
Tipo de nieve
Otro aspecto clave es que estos sistemas solo son eficaces en nieve seca. En aludes de nieve húmeda, los airbags son totalmente inútiles, ya que en este tipo de avalanchas no hay transporte de aire ni intercambio de densidades. La nieve húmeda actúa como una apisonadora, lo que aumenta el riesgo de quedar completamente enterrado.
Tamaño de los aludes
Este es un punto poco conocido, pero realmente importante. Los sistemas de airbag solo funcionan en aludes de tamaño medio o grande con velocidad suficiente. En aludes pequeños y lentos, el airbag no logrará llevarnos a la superficie, lo que aumenta el riesgo de quedar enterrados, aunque generalmente cerca de la superficie.
Mantenimiento
Tanto en sistemas pirotécnicos como eléctricos, es esencial comprobar su estado antes de cada salida. En el caso de los sistemas eléctricos, se debe verificar diariamente el nivel de carga.
A pesar de estos inconvenientes (por llamarlos de alguna manera), no hay razón para desconfiar de la efectividad de estos dispositivos ante una avalancha. La intención de este artículo es dar a conocer todas las características de estos sistemas, así como aquellos aspectos que no suelen aparecer en sus descripciones.