La deforestación y el cambio climático degradan la Amazonia, amenazando nuestra supervivencia

”Ya ha sucedido todo lo malo que podía ocurrir. Hemos asumido lo que realmente somos, y no somos otra cosa que los destructores del planeta. Ya lo hemos destruido.”

La selva pluvial de la Amazonia, la región de la Tierra con mayor diversidad biológica, está en peligro por la deforestación y la perturbación climática antropogénica. (Fotografía: CIAT, Editado: LW / TO)
La selva pluvial de la Amazonia, la región de la Tierra con mayor diversidad biológica, está en peligro por la deforestación y la perturbación climática antropogénica. (Fotografía: CIAT, Editado: LW / TO)

Warwick Manfrinato, director del Departamento de Áreas Protegidas de Brasil, posee un profundo conocimiento de la interdependencia biológica, así como de su importancia: “Si estamos totalmente al servicio de la naturaleza, entonces beneficiamos todo lo que tiene vida en el planeta”, manifestó recientemente Manfrinato a Truhtout en su despacho de la capital de Brasil.

“Como humano, en relación con la naturaleza, tengo el mismo valor que un jaguar, y ambos deben protegerse, de lo contrario todos nos extinguiremos, de una u otra forma”.

Manfrinato, cuyo departamento pertenece al Secretariado de Biodiversidad del Ministerio del Medio Ambiente de Brasil, trabaja en diversos proyectos, entre ellos la creación de un santuario de ballenas que abarcará una buena parte del Océano Atlántico Sur entre la gran área costera de Brasil y la costa este de África. Y el 23 de junio, él y sus colegas pusieron en marcha un “Programa de Corredores” nacional, con el objetivo de promover la “conectividad y el flujo genético”.

“Conocemos que el flujo genético en los biomas [sistemas biológicos] es crítico”, dijo Manfrinato. “Tenemos que recuperar esto, de tal manera que un jaguar de México pueda llegar libremente hasta aquí. La conectividad física posibilita la conectividad biológica. Un mono debería poder trasladarse de un extremo a otro de Brasil, sin necesidad de atravesar terrenos desbrozados, donde no hay selva.”

El colega de Manfrinato, Everton Lucero, secretario de Cambio Climático y Calidad Medioambiental de Brasil, fue categórico respecto a lo que podría suceder si no se adoptan medidas urgentes y drásticas para combatir el impacto producido por la perturbación climática (ACD, por sus siglas en ingles).

“El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ha proyectado un incremento de la temperatura media global de 4,5 o C en 2100 en el peor de los escenarios, pero aquí a nivel local podemos ver ya diferentes impactos, incluso un incremento de 8 oC en algunos lugares”, aseguró Lucero a Truthout. Manfrinato lo confirma. La crisis, asegura, ya ha llegado.

”Ya ha sucedido todo lo malo que podía ocurrir”, explicó. “Hemos asumido lo que realmente somos, y no somos otra cosa que los destructores del planeta. Ya lo hemos destruido.” Por eso, Manfrinato cree que ya sabemos lo que hay que hacer.

“Si pensamos en soluciones, tenemos que buscarlas en la complejidad, no en detalles aislados”, explicó. “Sin conectividad, no hay nada. Por esto me dedico a construir corredores”.

Tiene mucho trabajo por delante. Pero no está solo: en la Amazonia hay mucha gente bregando con similares objetivos.

Traducción y apéndice: Luis Lluna Reig

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Artículo originalmente publicado en la web Alainet y esta protegido por licencia CC BY-NC-SA 3.0


 

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